En Filipenses 3:3-16 vemos los ajustes que realizo el apóstol Pablo en su vida, cuando se convirtió a Jesucristo, son los mismos que la mayoría de nosotros debemos realizar, y los clasificaremos en las cuatro categorías:
- AJUSTES EN NUESTRO PENSAMIENTO RELIGIOSO
- AJUSTES EN NUESTRO AFECTOS Y SENTIMIENTOS
- AJUSTES EN LA FIRMEZA DE NUESTRAS CONVICCIONES
- AJUSTES EN NUESTRA VIDA PRACTICA.